Participación en el Laboratorio Poético de León
Éstas son algunas de las imágenes creadas a lo largo del fin de semana en el espacio dedicado al collage en la edición 2019 del Laboratorio Poético de León:
Diseño del libreto del EP Latitud Presente
Diseño del libreto del LP El orden del caos
Todo está en la calle (2009)
Proyecto personal con mi primera incursión en el mundo de la autoedición y de la animación limitada, cual elefante en cacharrería.
La alegría de la güerta (de 1997 a 2008)
Mi primera banda de rock, por la que pasaron muchos amigos a lo largo de toda una década en la que compartimos escenario con bandas como Eskorzo o S.A., publicamos dos discos y para la que compuse varias docenas de temas, muchos de ellos no llegaron a grabarse nunca. En la última etapa éramos Germán Ferrero (guitarra y voz), Dani D2 (bajo y voz), Pablo Parra (guitarra y voz), Igor (batería), Ernesto García (saxo) y Nacho Martínez (gaita y flautas), pero también formaron parte de la banda en otros momentos Güito a la gaita, Massimo Tuveri a la trompeta, desde Cerdeña, Nacho López al Violín, Alberto San Millán a la guitarra, o Jorgito Garito, Fran Waka y Quinteiro a las baquetas.
Así es como sonábamos en directo:
https://www.youtube.com/watch?v=i9cwb9qxI88
Asteropé (de 1998 a 2007)
Grupo de cuentacuentos infantiles y para adultos en el que me ocupaba de crear en directo la banda sonora de las historias que se narraban, y que nos llevó a conocer pequeños rincones de todo León y espacios culturales de muchas otras provincias.
Las 10 estrategias de los medios para manipularnos (Coautoría con Timsit)
Actualización de esta serie publicada originalmente en 2012
La Jari - Habrá un luego
Nuevo tema de La Jari del que soy autor de la letra y del montaje en vídeo y coautor de la música:
https://www.youtube.com/embed/qV84QkYaBWQ
Economía de escalera, finanzas de patio
Participación en el primer libro colaborativo de El Salmón Contracorriente:
Artículo sobre fals@s autónom@s
Nosotros no te contratamos. Trabajarías para nosotros como personal colaborador” o “Nosotros te haríamos un contrato mercantil” o también: “Nos haces factura”. ¿Te suena? Desde hace varios años es más que habitual, cuando vamos a una entrevista de trabajo o leemos un anuncio de empleo en prensa, que lo que se nos ofrezca sea trabajar para una empresa pagando por nuestra cuenta la Seguridad Social (SS).
El pasado 28 de junio finalizó la aprobación, con el apoyo unánime del Parlamento, del Proyecto de Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo (BOE 12-7-2007), que entrará en vigor el 12 de octubre, si bien habrá que esperar al desarrollo reglamentario para su aplicación práctica. Mediante esta ley, que se presenta como aquélla que equipara los derechos de las personas que trabajan como autónomas y las que lo hacen por cuenta ajena, se reconoce, por primera vez en un texto legal, la figura del ‘trabajador autónomo económicamente dependiente’, que se lleva por la borda toda una serie de derechos laborales logrados a lo largo de décadas de luchas sociales.
¿De dónde viene?La actual lógica productiva de flexibilización y de tratar de reducir al mínimo las cargas laborales ha llevado a la expansión de las subcontratas, tanto en el sector público o estatal como en el privado. En el caso del sector público, si la Administración necesita prestar servicios como el transporte urbano, la limpieza, la gestión del agua o el cementerio no contrata para ello a más personas en plantilla, sino que subcontrata estos servicios a empresas y personas que trabajan como autónomas que los realizan por ella.
Igualmente, las empresas privadas subcontratan todo lo posible (véase caso Telefónica-SINTEL o Telefónica- DIGITEX, empresa que realiza la atención telefónica de Movistar, donde quien trabaja no tiene, claro está, los mismos derechos laborales que en la empresa principal, en este caso Telefónica. Es la filosofía del ‘divide y vencerás’). Otra forma de subcontratación del personal son las Empresas de Trabajo Temporal, evitando vínculos laborales y dando por finalizada en cualquier momento la relación laboral, por ejemplo, de un día para otro.
¿Autónomo y dependiente?Como consecuencia del espectacular desarrollo de las subcontratas en construcción, transporte (SEUR, DHL...), enseñanza (Administración, asociaciones...), aparece lo que se ha denominado ‘trabajador autónomo económicamente dependiente’. Es quien, cotizando a la Seguridad Social como autónomo, realiza su trabajo para un único cliente o, según la redacción de la nueva ley, quien percibe más del 75% de sus ingresos desde un mismo cliente.
En realidad es alguien que trabaja para una empresa sin contrato de trabajo costeándose íntegramente las cuotas de la Seguridad Social. Esta figura, hasta ahora no reconocida legalmente, existía aprovechando vacíos legales y la indiferencia de la Inspección de Trabajo.
Tradicional (y gramaticalmente) se entiende por autónomo quien trabaja por su cuenta de forma libre, por ejemplo un fontanero que trabaja sin jefe, o quien vive de su pequeño negocio. Ser ‘autónomo’ y a la vez ‘dependiente’ es una contradicción.
3.100.000 afiliacionesLas empresas se han dado cuenta de que no tienen por qué contratar a sus trabajadores y trabajadoras, pudiendo evitarse burocracia y obligaciones laborales. Esto ha contribuido a que las afiliaciones en el Régimen de Autónomos se hayan disparado hasta alcanzar las 3.100.000 actuales.
Según datos del Informe de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos-ATA, (uno de los escasos estudios existentes) de estas afiliaciones, 400.000 respondían, ya en 2005, al perfil del ‘dependiente’, incrementándose su número en un 89,4% en sólo cinco años (2000-2005). Siguiendo este ritmo de crecimiento, este año se rozará el medio millón de personas en esta situación. De acuerdo con el Dictamen elaborado para el Ministerio de Trabajo, el propio CES (Consejo Económico y Social) “manifiesta su preocupación sobre los posibles efectos de la regulación del trabajador autónomo económicamente dependiente” con un “posible deslizamiento de asalariados a trabajadores autónomos dependientes”.
¿Y a mí qué?Trabajando de este modo estamos excluidos de toda legislación laboral, ya que nuestra relación con la empresa ya no depende del Estatuto de los Trabajadores, sino del nuevo Estatuto del Trabajador Autónomo y del Código Mercantil, por tanto: no tenemos derecho a las pagas extras anuales, a los 30 días de vacaciones, a cotizar a la Seguridad Social conjuntamente con quien nos contrata, a cobrar el Salario Mínimo o ‘el paro’, etc. Mediante esta ley la Administración reconoce y legitima la figura del “dependiente” flexibilizando y precarizando aún más el mercado laboral y permitiendo, ahora ya legalmente, que la empresa para la que vamos a trabajar pueda negarse a hacernos un contrato de trabajo.
Entrevista para curso de Economía Social y Solidaria en la ULE
Entrevista sobre el curso de extensión universitaria “Experiencias de Transformación Social desde la Economía Social y Solidaria“, que dirijo en la Universidad de León:
La cita es del 15 al 18 de julio en la Real Colegiata de San Isidoro dentro del programa de cursos de verano de la Universidad de León (ULE) bajo la dirección de Germán Ferrero Carrera, que además de profesor de esta universidad es Socio de la Cooperativa Social Soluciones.
Allí se darán a conocer iniciativas transformadoras desarrolladas desde los principios y valores de la Economía Social y Solidaria en diferentes sectores económicos para ayudar a los participantes a comprender la importancia socioeconómica, ambiental y política de la articulación de alternativas económicas transformadoras ancladas en los territorios y también contribuir a la visibilización y el refuerzo de redes de economía transformadora.
Es el propio Germán Ferrero quien ha querido responder a algunas preguntas acerca de un tema tan crucial para el desarrollo sostenible.
¿Qué es la Economía Social y Solidaria? ¿Cuál es su papel en la comarca leonesa?
La Economía Social hace referencia a iniciativas económicas sostenibles nacidas para hacer frente a problemas sociales y/o medioambientales, y basadas en una serie de principios y valores, entre los más importantes: son iniciativas autogestionadas (las decisiones las toman los propios participantes), democráticas (cada persona tiene un voto, independientemente del capital aportado) y se basan en el apoyo mutuo (nos unimos porque todos/as ganamos. Estas propuestas son un medio (no un fin) para avanzar hacia un sistema alternativo a la lógica capitalista o estatista, y ponen en el centro al planeta y a las personas, por lo que su objetivo último es la transformación social y la democratización de la economía.
En la Montaña de León entre el 50 y el 90% del territorio sigue siendo de propiedad colectiva, y a nivel de todo el Estado representa más de 4 millones de hectáreas, el mayor territorio comunal de toda Europa. Además hay multitud de prácticas comunitarias tradicionales que aún sobreviven y que han asegurado la supervivencia a lo largo de los siglos. Todo ello forma parte de la Economía Solidaria, como explicará Alipio García de Celis, y como muestra el documental La Voz del Concejo (2016, Bambara Zinema) o el blog La nuestra tierra. Además hay muchas otras iniciativas, ya de ámbito empresarial, surgidas a lo largo de nuestro territorio en torno a sectores como el turismo, la producción ecológica y de alimentos, los cuidados, o la dinamización rural.
¿Cómo decidiste que querías dedicar tu vida a trabajar para incentivar y crear iniciativas de este tipo?
Siempre he estado vinculado a movimiento sociales y de transformación social. A finales de 2014, tras volver a León después de una década fuera, conozco a María Ramón, referente del movimiento cooperativo leonés, y decidimos, junto a Francisco Balado (Lyfer Asesores) y José Luis Ibáñez (1A Consultores), poner en marcha una entidad que ayude a impulsar esta otra forma de economía. Esa entidad es la cooperativa de iniciativa social Social Soluciones, desde la que ofrecemos servicios de asesoría, consultoría y formación para proyectos de Economía Social y Solidaria, y en la que yo me ocupo sobre todo de la parte formativa y creativa, de desarrollo de nuevos proyectos y de acompañamiento de iniciativas. La decisión personal de apostar por esta forma de economía surge por la necesidad de apoyar y aportar propuestas concretas y realistas a la crisis en plural que vivimo
De acuerdo con la Ley 5/2011 de 29 de marzo que regula la Economía Social, forman parte de la Economía Social todas las iniciativas que se enmarcan en alguna de las categorías allí tipificadas: cooperativas, empresas de inserción, centros especiales de empleo, sociedades laborales, sociedades agrarias de transformación, mutualidades, asociaciones con actividad económica, fundaciones…
Se presupone, por ejemplo, que una cooperativa siempre va a ser una entidad democrática y que una sociedad capitalista, por ejemplo una Sociedad Limitada, no. Sin embargo en la realidad una forma jurídica no garantiza per se que una iniciativa socioempresarial tenga un carácter transformador, entendemos que la esencia de la Economía Social no puede venir definida por la forma jurídica, sino más bien por la dinámica de funcionamiento y por sus principios y valores (autogestión democracia, apoyo mutuo,…), y aunque la forma más tradicional y característica de la Economía Social es la cooperativa, no todas las cooperativas los llevan a la práctica, y por tanto no siempre las consideramos parte de la Economía Social (Embutidos Rodríguez o Manufacturas Teleno, por ejemplo), e igualmente hay empresas organizadas en otras formas jurídicas, como S.L. o autónomos, que sí se sustentan en estos principios y valores y por tanto forman parte de la red de la Economía Social.
¿Qué podemos aprender de Carcaboso (Premio Unesco 2016 a la sostenibilidad por las iniciativas comunitarias y de desarrollo sostenible del ayuntamiento)?
Creo que lo más importante que aporta la gobernanza de Carcaboso de los últimos años es la de no infantilizar a sus vecinos/as y hacerles partícipes de las decisiones colectivas y proponiendo decisiones creativas, sostenibles y realistas frente a los retos actuales, muy en la línea del Movimiento en Transición surgido en Totnes (Inglaterra) en el año 2006.
Este municipio, que ya en 2010 se autoproclamó Zona Libre de Transgénicos, ha creado en instalaciones municipales un obrador colectivo para pequeños/as productores/as de conservas que incluso pueden utilizar si lo desean la propia marca comercial municipal, “La Cárcaba”, iniciativa que se ha replicado en muchos otros municipios, entre ellos Corullón, en El Bierzo. Además, el ayuntamiento gestiona un banco de tierras para destinarlas a producción ecológica, ha impulsado la bioconstrucción, un centro de formación en agroecología, gallineros comunitarios, y ha sustituido las plantas ornamentales por jardines comestibles y árboles frutales. Son todas ellas iniciativas sencillas, transformadoras y que no requieren grandes recursos económicos, ésa es otra de las grandes aportaciones de Carcaboso para los tiempos que están por venir.
El precio de la matrícula del curso es de 50 euros, cantidad que se reduce a 40 para estudiantes universitarios, personas en situación de desempleo y a todos aquellos que estén vinculados a la economía social.
La inscripción se puede formalizar en la Unidad de Extensión Universitaria y Relaciones Institucionales, en el Edificio El Albéitar (Avda. Facultad de Veterinaria nº 25. 24071 León), en los teléfonos 987291961 y 987293372 o directamente aquí.





















